TENGO UNA SALUD DE HIERRO (UD 4)
¡Hola grumetes! Prosigo mi aventura:
Nos despedimos de nuestros amigos y amigas de la isla anterior.
Y navegando y navegando…
Carla y yo echábamos de menos a nuestra familia, ya sabéis, a nuestro padre, madre, hermano, hermana, sobrinos, tío, tía, primo, prima… así que nos dijimos que también nosotros merecíamos unas vacaciones, después de tanto viaje, porque pronto llegaría la Navidad, y queríamos pasarlo en familia y con los amigos y amigas, rodeados de la gente que queremos y que nos quieren.
Así que dimos un cambio de rumbo y fuimos a toda vela cada uno a nuestra ISLA, me despedí de Carla, la echaría de menos, pero podríamos mantener el contacto vía Internet y mandarnos mensajes, además quedamos que después de vacaciones volveríamos a vernos, como vosotros y vosotras cuando os vayáis y regreséis a clase ¿no? ¿Sabéis cuántos días pasaran desde que dejéis la clase hasta que volváis al aula?
Y navegando y navegando fui a parar a….
LA ISLA DEL REENCUENTRO
¡MI CASA!, casi la podía divisar a lo lejos.
Estaba muy contento. Un año más las calles vuelven a adornarse con luces de colores de todas las formas y tamaños y la gente se divierte contemplando escaparates. Pero lo que más me gusta de todo es que vuelvo a encontrarme con mi familia, ya que hay muchos que no los veo desde hace tiempo porque viven lejos de aquí y tiene que hacer muchos kilómetros para poder estar TODOS JUNTOS. ¡Qué ganas tenía de contar mis aventuras a todos y recordar las que vivimos el año pasado junto a ellos!, porque así nos echamos unas risas. Como cuando mi primo Carlitos utilizó una lupa para dar vida a aquel pato de goma que tenía yo, jajaja.
Desembarqué corriendo y, nervioso, toqué el timbre de la puerta y ¡qué alegría, salieron a recibirme todos que casi me caigo al suelo!
Estaban los hermanos de mi padre, la hermana de mi madre, los hijos de mis tíos, y como no la madre de mi madre que ya estaba nerviosa por darme un apretón en los mofletes. Estábamos todos tan contentos que no nos dimos cuenta del peligro que se acercaba….
Mi abuelo se había separado de la plancha y el hijo de mi hermano el mayor, se acercaba a ella, menos mal que mi padre se dio cuenta y corrió hasta él para evitar que se quemara. ¡Uf!, menudo susto nos dimos…claro al ser tan pequeño no es consciente del peligro ni del daño que podía sufrir, él pensaba que era un juguete para divertirse. Así que le dieron unos consejos para evitar accidentes, si queréis saber más sobre la familia y cómo prevenir accidentes en casa… descubridlo en la siguiente unidad didáctica:
No hay comentarios:
Publicar un comentario